Y a pesar de todo, valió la pena.

Porque entre dos personas enamoradas siempre habrá un vínculo de fondo, que no deberíamos buscar en factores externos sino internos, acaso invisibles, acaso indescriptibles. Si el amor fuera música, sería música de la que se toca en el oído, sin pentagrama e improvisando. Música de Jazz o de blues…
El caso es que me gusta la música que estoy escuchando ahora. Pero eso al lector que vive en su propia vida, tan diferente, ¿de qué sirve?
Sólo le puede servir de una manera. Si le ayuda a pensar sobre sus problemas, sus dudas, sus ignorancias. Si se tira todo eso a la espalda, no extraerá ningún provecho. Si, en cambio, mira las cosas de cara, y les habla y piensa sobre ello, incluso del fracaso más estrepitoso extraerá un aprendizaje. ¿Cómo dice el dicho? Lo pruebas y no te sale, y lo pruebas y no te sale, y lo pruebas y no te sale… Eso no es fracasar. Fracasas cuando ya no lo vuelves a intentar.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s